Los libros son tesoros invaluables, con ellos se puede aprender de ciencia, historia o de la propia literatura. Pero también se pueden adquirir conocimientos útiles para la vida en sociedad, muchos de ellos a través de moralejas.

Es importante cultivar valores universales como la honradez, la sinceridad y el respeto. Una de las mejores maneras, además de la propia experiencia, es por medio de las historias que se cuentan en los libros. Uno de los ejemplos clásicos de lecturas que contengan valores son las fábulas de Esopo.

 

Aprender valores a través de los libros

Desde la antigüedad se han utilizado cuentos en los que intervienen animales para representar algunos aspectos de la vida humana. Muchos de ellos han trascendido las fronteras del tiempo. Además de Esopo, otro de los más famosos escritores de fábulas fue Jean de la Fontaine. Con sus narraciones los niños pueden cultivar valores que le serán útiles el resto de sus vidas.

Otra de las lecturas que contengan valores es el maravilloso libro de Edmundo de Amicis Corazón. Este es el diario de un niño italiano en el que cuenta las vivencias de la escuela y con su familia. Además se incluyen narraciones que sirven para resaltar valores como amor a la nación y el respeto a las personas mayores. Este es uno de los libros que pasan de generación en generación.

Un título más actual es No soy perfecta de Jimmy Liao. En este se cuenta la historia de una niña de tercer año de primaria que se llama Perfecta Nuna, quien sufre mucho en la escuela por su nombre. Así, los pequeños aprenden que es imposible alcanzar la perfección, y que lo más importante es el empeño puesto que las cosas salgan bien.

Tanto para niños como para adultos, las lecturas que contengan valores son una buena manera de aprender, divertirse y cultivar el amor por la lectura.